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Mateo 14, 13-21 – la multiplicación de los panes

De: Hector....(xxxxxxx@hotmail.com)
Enviado: sábado, 13 de diciembre de 2008 10:11:24 p.m.
Para: aladino70@hotmail.com

Queridos hermanos les escribo para felicitarlos por el sitio, es muy interesante y buena la informacion que ponen y es importante que todos la sepamos, aparte queria hacerles una pregunta, he orado por algunos hermanos en mi iglesia, pero Dios no ha contestado esa oracion, en que estare fallando o que falta en mi para que eso se revierte y Dios responda mis oraciones? desde ya muchas gracias y Dios los bendiga.

Respuesta: Hola hermano hector, gracias por escribir, gracias por lo que nos decis, realmente son palabras de aliento para nosotros y con respecto a la oracion, aqui te dejamos un pequeño ejemplo que te puede servir y darte la respuesta que necesitas, cualquier cosa nos escribes cuando quieras. Dios te bendiga tambien.

Mateo 14:15 Cuando anochecía, se acercaron a él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya pasada; despide a la multitud, para que vayan por las aldeas y compren de comer.
Mateo 14:16 Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse; dadles vosotros de comer.
Mateo 14:17 Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.
Mateo 14:18 El les dijo: Traédmelos acá.

Un pasaje del nuevo testamento habla de Jesús en su ministerio publico. Dice la Biblia que el habia salido a caminar desde temprano y la gente lo seguía y querían escuchar lo que él decía, y habia una multitud que lo siguió durante todo el día, escuchando sus enseñanzas, tratando de ver los milagros que podría hacer, habia toda clase de gente, algunos que solo iban a curiosear para saber de que se trataba, otro que ya habían escuchado ya algo de algún milagro e iban a tratar de reafirmar con sus propios ojos esos milagros, habia sacerdotes y gente del sanedrín para tratar de ver y poder acusarlo de blasfemo, iba gente que realmente necesitaba tambien de Dios y que iba buscando un milagro para ellos.
Salieron y comenzaron a caminar tras él, de todas maneras todos sabían que el maestro no se quedaba en un solo lugar sino que iba caminando, paraba en algún lugar a hablar y luego seguía. Se iban uniendo algunos en el camino sin pensar por cuanto tiempo iban a estar y sin prever que podría pasar, solamente un niño pensó que seguir a Jesús para poder escuchar todas sus cosas iba a implicar muchas horas de camino y que iba a tener hambre y carga una pequeña canasta con algunos panes y peces. Cuando Jesús termino y ya estaba entrando la noche, termina su predicación y les dice que despidan a la gente, y uno de sus discípulos se acerca y le dice, Señor, no tienes lastima de toda esta gente, porque muchos llevan un día de camino y tendrán otro día mas para llegar a sus casas y no han comido nada y tal vez se desmayen en el camino o no consigan nada para comer, o no han traído encima para cambiar o canjear a cambio de comida. Jesús los mira y entiende, y parece un buen gesto de parte de ellos esa misericordia que tienen, entonces Jesús les dice, esta bien, denles ustedes de comer, y sus discípulos le dice, Señor pero que le vamos a dar si nosotros tampoco tenemos o es muy poco, son mas de cuatro mil personas.
En la antigüedad cuando se contaba o cuando se hacia un censo se contaban solamente los hombres, los niños y las mujeres no se contaban y siempre en toda manifestación durante toda la historia de la humanidad se calcula que por un hombre hay cuatro mujeres y cinco o seis niños, porque son quienes más siguen cualquier manifestación o marcha, de esta manera se convierte en algo multitudinario y era un numero demasiado grande.
Jesús les vuelve a preguntar, que quieren que hagamos, nadie tiene nada para darles, no saben que hacer, pero uno solo de sus discípulos le dice, lo único que hay es un niño con unos pescados y algunos panes, entonces Jesús manda a que se recuesten en el pasto para darles de comer y pide que venga ese niño y le de su comida que tenia para el, la bendice, el parte los panes en 2 o 3 pedazos, parte el pescado asado en varios pedazos, lo pone en la canasta y les dice, salgan a repartirlos. Y la Biblia nos dice que la gente comió hasta saciarse y que se recogieron como cuatro canastos de los restos que habían quedado, la gente habia sido saciada y volvió tranquila y feliz a sus casas.
A veces cuando hablamos acerca de Dios hay distintas clases de personas que se acercan, algunos solo para criticar, otros para ver de que se trata, otros para poder corroborar si es cierto el milagro o ver donde esta la magia o fantasía de esta situación, pero algunos van realmente buscando de Dios diciendo, yo necesito, pero piensan que es caminar, escuchar y luego se termino todo, son pocos los previsores de pensar que si quiero algo de Dios probablemente lo voy a recibir pero tengo que seguir, el hecho de que nadie llevara nada habla de que iban por el momento, iban para ver que recibían, pero ninguno tenia la intención de seguirlo, porque de lo contrario hubieran llevado algo de alimento, solo el niño que fue previsor que llevo algo, el iba decidido a seguirlo, tal vez no sabia si era la verdad o no, pero iba preparado a seguir hasta que descubriera si era verdad o no, pero de todas maneras se preparo, llevo eso.
Sus discípulos fueron llevados a misericordia porque le dijeron Señor nos da lastima esta gente, pero fueron a el sin querer hacer nada ellos, sin pensar sin utilizar su mente, estaban tan acostumbrados a los milagros, a la comodidad de las cosas que les pareció buena idea llevárselo al maestro y sonaba muy lindo porque podemos decir que ellos tenian misericordia pero uno solo fue quien se acerco y trajo la solución, cuando se le acercaron Jesús les dijo, bueno denles ustedes de comer, ustedes ya me conocen, ustedes ya conocieron y ya tienen ese poder, ustedes pueden pensar, usar sus cabezas para ver como solucionar este tema, pero ninguno lo hace, solo uno viene y le dice que hay un poco de comida. Ese niño lleva y Jesús convierte todo eso en abundancia y luego claro todos se pusieron muy contentos, muchos se iban diciendo, nos dio de comer, vimos el milagro, en otro momento lo sigue mucho mas gente y el Señor muy triste dice, lamentablemente mucha de esta gente viene solamente por los panes y los peces, viene solo por la espectacularidad, por el milagro nada más.
Hay distintas clases de personas que buscan de Dios y que se acercan a Dios, pero yo tengo que acercarme a el previendo, diciendo, voy a llevar algo para acercarme a el si pienso seguirle, en un día puedo recibir una bendición, pero a otros no les interesa seguir esa vida sino que solamente quieren experimentar algo, son los que podemos llamar los cristianos “emocionales”, son esas personas que van y lloran durante un momento cuando ve el milagro, pero luego se fueron, la Biblia no habla que tal persona que lo habia seguido en tal oportunidad y que vio ese milagro volvía a estar o estuvo cerca de la cruz o algo así, fueron todos sorprendidos pero solamente trabajo sobre ellos la emoción de lo exterior, la emoción del momento de ver el milagro pero luego prácticamente lo olvidaron.
Algunos escuchan de Dios y van para criticar, para ver de que se trata y algunos necesitan realmente pero se acercan tambien sin ganas de aportar nada, de entregar algo de sus vidas, no hablamos de lo material sino de lo espiritual, no vienen para pedir un cambio en sus vidas, solo buscan un milagro nada mas. Otros no, otros realmente necesitan y quieren tomarse su tiempo y seguir caminando a su lado hasta encontrar la verdad y llevan su comida. El señor tiene misericordia igual y hace igual el milagro, comieron todos, no solamente ese niño que habia llevado sino que los buenos, los malos, los criticones todos fueron alimentados, todos presenciaron el milagro pero fueron pocos los que lo siguieron o volvieron.
Sus discípulos a la vez en un lindo gesto dicen, Señor tienen hambre, denle ustedes de comer les dijo, hoy podemos ver tantos movimientos religiosos que ven a mucha gente necesitar y le dicen a Dios que les dé la prosperidad y la sanidad que necesitan, pero el Señor le dice, dadle vosotros de comer, tu que estas cerca ya sabes como hacerlo entonces en mi nombre extiende la mano y pide que sea sano, en mi nombre extiende la mano y pide que venga la prosperidad y tambien si puedes en lo posible trata de darle una pequeña ayuda espiritual y tambien una ayuda material, una palabra de aliento y una ayuda material, esa es la base con la cual se tiene que predicar el evangelio y si lo hubieran predicado, si lo hubieran mostrado de esa manera tantas iglesias y pastores y eruditos el evangelio se hubiera extendido mucho mas y no habría habido tantos problemas, habría habido mas control sobre el enemigo, pero al igual que en ese tiempo no pudo ser controlado. Si hubieran hecho ellos tambien algo, no solo derivarlo a Dios, el poder una vez que te acercaste esta dentro de ti, una vez que extendiste tu mano y tocaste su manto el poder esta dado, para todo aquel que se acerque, indudablemente en algunos mas que en otros porque son los elegidos, pero cualquiera que se acerque en fe y cree esta dotado de esa autoridad espiritual para poder orar por otras personas y bendecirlo en el nombre de Jesucristo y tambien cubrir en pequeña dosis la parte social si le es posible. De poder ayudarle, darle una moneda, compartir un pedazo de pan o una palabra de aliento, voy a llorar con el que sufre y voy a reír con el que ríe, de la misma manera tiene que darse en estos días, por eso es que hay tantos movimientos pero no hay poder, nos sentamos y pedimos, Dios haz tal cosa y es verdad dependemos de el, pero la oración esta mal hecha, por eso es que no pudieron hacer nada ellos solamente llevarla ante Dios.
Y hay muchos intercesores que van y llevan a Dios que le de y bendiga la vida de alguien, pero se tarda mucho más en el método de Dios así, la idea es que aquellos que están para servir deben decir yo te bendigo en el nombre de Dios y yo te bendigo y te proveo y bendigo tu vida material, física, espiritual, yo declaro que sos sano porque tengo el poder de Dios en mi vida, ese poder esta dado en pequeña medida a todo aquel que es llamado. Dadle vosotros de comer, no quedarme tranquilo sentado allí. Todos podemos ayudar, todos podemos hacer algo por los demás. Y tengo que estar seguro que si yo sigo a Dios nunca voy a volver con las manos vacías.