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2 Reyes 4:1 al 9

Eliseo y la sunamita

El antiguo testamento cuenta historias que han sido reales pero como toda la Biblia tiene connotaciones literales y espirituales para todo los tiempos.
Una de las cosas que nos cuenta en el libro de 2º reyes es que Eliseo estaba ejerciendo su ministerio, esta yendo hacia Sunam, uno de los pueblos que había allí que en su momento había sido muy rico y se le acerca una mujer que había sido esposa de unos de los profetas de la escuela de Eliseo, en aquellos momentos los profetas eran respetados y eran sostenidos por todos aquellos que creían en ellos, a su vez trabajaban labrando la tierra pero siempre tenia una ayuda extra de parte de la gente ( y por supuesto tenían la bendición de Dios que hacia que plantaban una planta y esa se multiplicaba en 10 porque eran siervos de Dios)
el esposo de esta mujer fallece y ella se queda un poco a la deriva, tiene dos hijos y comienza a endeudarse porque primeramente vienen a ofrecerle dinero y le dan hasta que llega un momento que no puede pagar mas, entonces entre el dueño principal que es el encargado de darle los prestamos y sus socios deciden que van a rematar a sus hijos y los van a vender para recuperar el dinero.
Esta mujer se siente muy mal, no quiere perder a sus hijos y reclama la promesa diciendo, donde he pecado, que ha pasado, sé que no he vivido una vida totalmente santa, he tratado de servir a Dios, mi esposo ha servido a Dios, hemos disfrutado de bendiciones materiales pero tampoco nos hemos rodeado de grandes lujos, yo se que Dios existe pero ahora estoy desesperada, y va a encontrarse con Eliseo para contarle lo que pasa, y Eliseo le dice, que quieres que haga? Pero no espera que ella le conteste porque él sabe lo que ella necesita.
El le pregunta, que tienes en tu casa, y ella piensa y le dice, no tengo nada para vender, ni joyas, ni ropa lujosa o algo de valor, ni vajilla que venían de distintos países que también eran caras o cristales, ya no me queda nada solo un poco de aceite y harina nada mas para mantenerme, entonces Eliseo le dice, bueno, esta bien, es suficiente.
Vas a ir a tu casa y vas a pedir a todos tus vecinos que te presten o te den todas las vasijas que puedan, y una vez que los tengas comienza a volcar sobre esos el aceite que tenes.
La mujer va a su casa creyendo en la palabra de Eliseo, siendo mujer de un profeta ha visto y aprendido a creer en Dios pero también es un ser humano y tiene sus dos hijos, tiene todo el entorno de la humanidad diciéndole, que vas a hacer, si todo lo que tienes es un frasquito de aceite nada mas, pero no le queda otra alternativa que creer porque quiere salvar a sus hijos y confía y espera y piden las vasijas y comienzan a llenarlas, y maravillosamente el aceite llena una, dos, tres, llena todas las vasijas que había y cuando terminan de cargar le dice a sus hijos traigan mas, y ellos le dicen ya no hay mas, hemos pedido a todos y no quedan mas, entonces le hace avisar al profeta y este la manda que venda todo el aceite.
La Tora dice, a cada uno de tus vecinos que te han dado algo regálales una vasija de aceite como regalo de premio por haberte dado esa vasija que ellos tenían y todo lo demás véndelo y con eso paga todas tus deudas y vive tranquilamente, y la mujer hace eso, paga sus deudas, el dinero le alcanza para vivir sin tener necesidad de pedir mas y recién cuando llenan la ultima vasija el aceite cesa y no cae mas y queda solamente en el frasco original.
De la misma manera habla también de nuestras vidas y de nuestras vidas espirituales en estos momentos, y tiene un mensaje abierto para todos
Como primera medida sabemos que viene de personas que conocen a Dios, de alguna manera venían de la escuela de profetas y vivieron conociendo y recibiendo una bendición de Dios por lo tanto no les pueden quitar o no necesitan aceptar a Jesús como su salvador hoy en día, o confesar que Dios vive, porque ya vienen de creer y saber, entonces está dirigiéndose a aquellos que ya han creído y han vivido, que de alguna manera ya saben que Dios existe, y que han vivido tiempos donde las cosas han sido prosperadas, pero luego llega un tiempo donde necesitan ser probados, donde el enemigo pide que sean probados porque mientras estemos viviendo en este mundo terrenal el diablo siempre va ser el acusador de nuestras almas porque el no quiere que nadie sea salvo y sabemos que Dios es tres veces justo, Dios no puede darnos algo así porque si, tenemos que ganarlos, los milagros de Dios se dan se han dado y se darán, donde sucederán cosas importantes y totalmente dentro de la esfera de lo milagroso donde no quepa ningún tipo de explicación y sean inmediatos, pero algunas veces los milagros de Dios se tardan y no por eso dejan de ser milagro o dejan de cumplirse.
En este tiempo en que comienza la escasez, la muerte del marido de ella, es como cuando llegamos a un momento de estar teniendo las cosas y empezamos en una decadencia espiritual, es como que nos comenzamos a olvidar un poquito de Dios porque tenemos las cosas, porque podemos vivir, porque queremos hacer algo por nuestra propia voluntad, porque comienzan a surgir en nosotros dudas, temores y olvidos de adoración a Dios y de rendirnos a Dios porque tenemos todo, pero llega un momento, a eso se refiere la muerte del profeta, es como de a poquito se va muriendo esa fe verdadera, se va muriendo esa necesidad de buscar de Dios todos los días y clamarle y darle las gracias, ya tenemos todo y ya me olvide de hacer una oración y de clamar a el, va hablando de la muerte, muere el profeta.
Y cuando muere el profeta, los primeros meses esta todo bien, no pasa nada, pero cuando comienzan a tener necesidad, aparece gente, aparecen negocios supuestamente para ellos que les ofrecen para subsistir pero muchas de ellas son trampas del enemigo para ir atándoles, ese señor que luego se convierte debido a que les presto tanto dinero en el dueño de sus vidas, representa la obra del enemigo, como el enemigo a través de los problemas hace que a veces nos tengamos que envolver en la desesperación para ver como hago para conseguir dinero y nos llega el dinero sin pedir la bendición de Dios, sin decir Dios necesito que me des, es mas fácil que vengan y me ofrezcan antes que rendirme nuevamente ante Dios y le diga Dios no tengo nada, necesito que vuelvas a ser vos quien me ayudes, es como que aparece todo una relación, el enemigo trata de esa manera de estar comprando nuestras vidas, pero llega el momento en que comienza a demandar y a pedir lo que presto y se encuentran con que van a rematar a sus propios hijos, es como que quieren sacarnos aun las posesiones nuestra alma, el enemigo comienza a socavar tanto como que trata de sacarnos aun nuestra fe, porque si Dios existiese no me tendría que pasar esto,
Bueno si tal vez existió Dios y hubo premios de parte de el y hubo promesas que se cumplieron pero ahora hay promesas que no se cumplen, quiere decir que ya Dios ahora no tiene mas nada que ver con nosotros y esta pidiendo nuestra propia vida y nuestra alma al enemigo, le estamos debiendo demasiado y Dios es como que no se acuerda de nosotros, esta mujer podía entregar a sus hijos y dejarse morir.
Hay personas que se dejan morir dentro de todo ese problema que es grande, todo lo que es el problema económico para nuestras para este mundo es terrible, y lo que trata de hacer el enemigo es ir debilitándonos presionándonos y sacando las cosas que tenemos y va enflaqueciéndonos y muriendo, se va cobrando con nuestros hijos, nuestros hijos que son? son las bendiciones, los conocimientos, las cosas que hemos visto de Dios, es como que cada día nos va robando aquel recuerdo lindo de cuando Dios me bendijo con una sanidad o me proveyó de dinero, va robando nuestros hijos, nuestro espíritu, nuestro interior, va minando nuestra fe para hacernos cada vez más flacos y débiles como para que no tengamos fuerza para levantar nuestras manos y clamar a Dios y pedirle Dios, por favor ayúdanos, yo creo en ti, yo me acuerdo, va borrando en otras palabras los recuerdos del altísimo, va cobrándose nuestros hijos, todo lo que Dios nos ha dado.
En esas circunstancias la mujer sabe que hay alguien que puede ayudarle y se acerca a Eliseo el padre de los profetas y le dice. Mira lo que me esta sucediendo, él le dice y que quieres que haga, pero no espera la respuesta porque él sabe lo que necesita, solo necesita que ella se acerque y le pida, ella no contesta y el no le deja tiempo a contestar, el le dice, que tenes en tu casa, y otra vez lo mismo como diciendo bueno, me acerco a Dios para que me bendiga y Dios en vez de decirme, no te preocupes yo te voy bendecir yo te voy a dar, me pregunta que tenes, si sabes que no tengo nada dice ella.
Siempre tenemos algo para ofrecerle a Dios, siempre hay algo dentro de nosotros y a veces hay un pequeño recurso material todavía pero fundamentalmente habla de que ella tenia un frasquito con aceite, siempre hay un poquito de la unción de Dios, del Espíritu Santo de Dios dentro nuestro todavía, en algún rincón de nuestra casa queda algo de todo ese fuego que existió de todo ese recuerdo del altísimo.
Entonces Eliseo le dice, pide a tus vecinos, y para ella siendo una mujer que había tenido todo es como que le crea un poco de problemas, le da vergüenza tener que pedirle a sus vecinos vasijas usadas que estén vacías para llenar con aceite, pero sale ella y sus hijos a buscarlas, vuelve a usar a su pequeña fe, vuelve a recurrir a los recuerdos del altísimo de las bendiciones, los pone en marcha y trata de ir consiguiendo las cosas que se le pide, el profeta podría hacer de que ella dispusiera del dinero en ese mismo momento o Dios podía a través de el hacer ese milagro, pero Dios quiere que ella se gane todas estas cosas para poder triunfar y ganarle al enemigo, no dentro de la maldad de Dios o porque Dios quiere que nos esforcemos completamente sino porque debe rendir cuenta ante el universo y poder como se diría en criollo taparle la boca al enemigo para que no vuelva a molestar, por eso le dice, algo vas a tener que hacer vos, vas a tener que salir a buscar los enseres donde vamos a tener que guardar las cosas, pero ya le anticipa, cuando juntes todo esto vas a comenzar a volcar el aceite en todas las vasijas, entonces mientras tanto le manda un trabajo y le da una promesa, el trabajo tiene que cumplirlo y a veces Dios dice tienes que hacer una oración etc, el te dice, yo te voy a dar tal cosa, mientras tanto debes hacer esto o aquello y todo eso que hacemos lo tenemos que hacer en fe creyendo que después cuando tengamos todo los elementos el aceite va alcanzar para llenar todas las vasijas, pero es un acto de fe para poder crecer, esta mujer era la mujer de un profeta y ella necesitaba erigirse, cuando se moría el profeta, la mujer y sus hijos recibían la herencia espiritual del profeta para seguir haciendo que los demás crezcan, o sea que había aparte una bendición espiritual que tenia que llegar, y para que eso llegase necesitaba otra vez reforzar su fe y creer totalmente en que Dios era el que podía hacer, y por mas que antes había vivido una vida de bendición pero un poco regalada de parte de Dios ahora necesitaba una experiencia mas directa para poder transmitir a los otros, porque ahora se iba venir el tiempo en que su testimonio iba a tener que ser sobre la base de su fe, antes había recibido regalos porque su marido era el profeta, había sido más fácil, si bien también tuvieron momentos difíciles cuando los corrían de distintos lugares y muchos fueron asesinados. Pero ahora era distinto, ahora ella necesitaba experimentar un toque real con la fe, ella y sus propios hijos, su propia creencia necesitaba ser agrandada aun más, juntar mucha mas experiencia en cuanto a la relación con el padre Dios con las bendiciones que podían venir.
Y junta las vasijas que pide a sus vecinos y a partir de allí comienza el milagro, claro que no comienza automáticamente de que se llenan todo los tarros no, tiene que ir echando un poquito en cada uno pero echa en uno y se llena, bueno puede ser porque el frasco era chico dice ella y yo tenia un poco de aceite, bueno echo en el segundo y pongo y se llena, bueno todavía había para otro mas, pero ahora el tercero o del cuarto cada vez seguía echando y seguían llenándose hasta que comienza a darse cuanta que es un milagro lo que esta sucediendo, que es la mano especifica de Dios y la bendición comienza a fluir mucho mas, el aceite reboza hasta que llena todo, el Espiritu Santo comienza a ministrar de tal manera la gracia era abundante, estamos hablando de las bendiciones espirituales y materiales que comienzan a sobreabundar al punto que como lo cuenta la Tora, devuelven a sus vecinos que le prestaron esas vasijas, dan una vasija llena de aceite para cada uno que a su vez eran vasijas benditas, porque era un aceite bendito, los vecinos quedan admirados diciendo, le dimos un tarro que no usábamos y nos devolvió uno lleno de aceite.
Eso hace que todo sus vecinos cambien la mirada sobre ellos, y luego todavía viene lo mejor, Eliseo le dice, ahora vende lo que tienes y alcanza para que sus hijos no sean entregados al enemigo y el enemigo se tiene que ir porque no pueden hacer mas nada, ya no le corresponde nada, esos hijos a su vez crecen y tienen una fe terrible y el dinero llega en abundancia en prosperidad, y ella se erige allí con una escuela de profetas y se convierte un poco en la madre de otros profetas donde comienza a predicarles y enseñarles acerca de algo que había pasado en su vida ya, como en determinado momento también Job dice, antes de oído te había oído, pero ahora mis ojos te ven.
De la misma manera llega esa bendición para cada uno de nosotros, y a veces pareciera ser que Dios nos pide cosas que son imposibles para bendecirnos, no es que Dios no conozca nuestra situación, pero él quiere llevarnos a esa confianza mas plena, a esa entrega con él, a que juntemos todas nuestras vasijas y si es necesario pidamos a nuestros vecinos para que sean llenas con el poquitito aceite que hay dentro nuestro, y si Eliseo le dice eso es porque sabia que había un poco aunque sea de aceite en su casa y Dios sabe que en nuestras vidas hay suficiente poder del espíritu santo y suficiente aceite como para llenar y correr en abundancia y darnos toda esa prosperidad y esa bendición, tal vez por momentos nos sentimos mal y si el enemigo consigue debilitarnos en lo material y hacernos pensar, y decimos no tenemos nada y tengo a mis acreedores que nos piden lo prestado, y por ahí preferimos bajar la guardia y nos alejamos de Dios.
Pero es el momento de despertarse y decir, yo sé que tengo un poquito de aceite todavía y el milagro se puede lograr.
Muchas veces Dios nos ha dado todo y sufrimos circunstancia pero vino todo así de arriba sin sufrir demasiando, recibimos bendiciones de Él, y llegado el momento el enemigo le dice, pero le diste todo, vamos a empezar a sacarles las cosas y a endeudarlos y veremos como sigue toda esta historia, y luego entonces comienza a reclamar hasta nuestros hijos, hasta los recuerdo trata de borrarnos, y es como que nos olvidamos que una vez paso tal cosa y Dios nos proveyó y que en otro momento hizo tal cosa.
Pero desde el momento que nos acercamos al profeta y nos volvemos a Dios diciendo, Dios yo te amo y quiero seguirte, nada mas te pido que me ayudes en esta circunstancia, nuestros hijos van a comenzar a cobrar vida nuevamente, cada recuerdo va a volver a nuestra mente, cada vez la fe se va ir haciendo mas fuerte porque vamos a ir viendo y constatando realidades de hace mucho tiempo tanto espirituales como materiales, eso va a fortalecer a que podamos ir aumentando vasijas y llenemos mucho mas lugares en fe diciendo voy a tener esto u lo otro y mirar el poquito de aceite que tengo y decir, esto va alcanzar para que sobreabunde y para que tengamos mucho mas de lo que estábamos esperando, y la bendición va a venir y vamos a llenar y vamos a poder devolver a aquellos que les hemos sacado o pedido, mientras tanto en este momento estamos juntando elementos, estamos juntando las vasijas donde vamos a poner el aceite, si juntamos pocas vasijas vamos a tener poco aceite, si juntamos muchas vasijas tendremos mucho aceite, sin temor de decir al vecino que nos preste y no dejarnos envolver por la duda o el miedo, ella siguió adelante, no le quedaba otra alternativa y llego el momento de volcar el aceite en las vasijas y vamos a ir viendo que el aceite no va menguar sino que va ir en aumento y vamos a volver a comprar todas nuestras posesiones y todos nuestros hijos van a volver a crecer y vamos a tener mucho mas hijos todavía, mucha mas experiencia, no vamos a dejar que el diablo termine de robar esos recuerdos porque es lo que quiere hacer con muchas personas y ha hecho con otras, por eso el salmista decía, traeré a la memoria los recuerdos del Altísimo, es bueno recordar, en las noches cuando me acuesto o cuando estoy solo, en medio del dolor o de las preguntas que nos hacemos de cómo sigue todo esto, traer a nuestra mente los recuerdos de las bendiciones de Dios y decirnos, me acuerdo aquella vez cuando no tenia o cuando podía hacer tal cosa y gastar el dinero que tenia o salir de paseo, llenarnos de esos pequeños recuerdos, alimentar a nuestros hijos para que tengan la fe y la fuerza para juntar vasijas, la mujer sale a juntar, pero también sus hijos, y si nuestros hijos están muy débiles no tienen la fuerza para juntar las vasijas, son en esos lugares donde vamos a ir echando el aceite y la bendición va a venir a pleno y vamos a abrir nuestra propia escuela de profetas sobre la base de fe, a experiencias propias y la misma gente al ver que otra vez hemos surgido de la nada y que ahora tenemos todo, se abran de acercar a nosotros y habremos de tener misericordia de ellos y les ayudaremos no solo en lo espiritual sino también en lo material. Ese va ser el pacto nuestro para con Dios, Dios danos, lo necesitamos pero también te prometemos que vamos a ayudar al que lo necesite