El antiguo testamento cuenta historias que han sido reales pero
como toda la Biblia tiene connotaciones literales y espirituales
para todo los tiempos.
Una de las cosas que nos cuenta en el libro de 2º reyes es
que Eliseo estaba ejerciendo su ministerio, esta yendo hacia Sunam,
uno de los pueblos que había allí que en su momento
había sido muy rico y se le acerca una mujer que había
sido esposa de unos de los profetas de la escuela de Eliseo, en
aquellos momentos los profetas eran respetados y eran sostenidos
por todos aquellos que creían en ellos, a su vez trabajaban
labrando la tierra pero siempre tenia una ayuda extra de parte de
la gente ( y por supuesto tenían la bendición de Dios
que hacia que plantaban una planta y esa se multiplicaba en 10 porque
eran siervos de Dios)
el esposo de esta mujer fallece y ella se queda un poco a la deriva,
tiene dos hijos y comienza a endeudarse porque primeramente vienen
a ofrecerle dinero y le dan hasta que llega un momento que no puede
pagar mas, entonces entre el dueño principal que es el encargado
de darle los prestamos y sus socios deciden que van a rematar a
sus hijos y los van a vender para recuperar el dinero.
Esta mujer se siente muy mal, no quiere perder a sus hijos y reclama
la promesa diciendo, donde he pecado, que ha pasado, sé que
no he vivido una vida totalmente santa, he tratado de servir a Dios,
mi esposo ha servido a Dios, hemos disfrutado de bendiciones materiales
pero tampoco nos hemos rodeado de grandes lujos, yo se que Dios
existe pero ahora estoy desesperada, y va a encontrarse con Eliseo
para contarle lo que pasa, y Eliseo le dice, que quieres que haga?
Pero no espera que ella le conteste porque él sabe lo que
ella necesita.
El le pregunta, que tienes en tu casa, y ella piensa y le dice,
no tengo nada para vender, ni joyas, ni ropa lujosa o algo de valor,
ni vajilla que venían de distintos países que también
eran caras o cristales, ya no me queda nada solo un poco de aceite
y harina nada mas para mantenerme, entonces Eliseo le dice, bueno,
esta bien, es suficiente.
Vas a ir a tu casa y vas a pedir a todos tus vecinos que te presten
o te den todas las vasijas que puedan, y una vez que los tengas
comienza a volcar sobre esos el aceite que tenes.
La mujer va a su casa creyendo en la palabra de Eliseo, siendo mujer
de un profeta ha visto y aprendido a creer en Dios pero también
es un ser humano y tiene sus dos hijos, tiene todo el entorno de
la humanidad diciéndole, que vas a hacer, si todo lo que
tienes es un frasquito de aceite nada mas, pero no le queda otra
alternativa que creer porque quiere salvar a sus hijos y confía
y espera y piden las vasijas y comienzan a llenarlas, y maravillosamente
el aceite llena una, dos, tres, llena todas las vasijas que había
y cuando terminan de cargar le dice a sus hijos traigan mas, y ellos
le dicen ya no hay mas, hemos pedido a todos y no quedan mas, entonces
le hace avisar al profeta y este la manda que venda todo el aceite.
La Tora dice, a cada uno de tus vecinos que te han dado algo regálales
una vasija de aceite como regalo de premio por haberte dado esa
vasija que ellos tenían y todo lo demás véndelo
y con eso paga todas tus deudas y vive tranquilamente, y la mujer
hace eso, paga sus deudas, el dinero le alcanza para vivir sin tener
necesidad de pedir mas y recién cuando llenan la ultima vasija
el aceite cesa y no cae mas y queda solamente en el frasco original.
De la misma manera habla también de nuestras vidas y de nuestras
vidas espirituales en estos momentos, y tiene un mensaje abierto
para todos
Como primera medida sabemos que viene de personas que conocen a
Dios, de alguna manera venían de la escuela de profetas y
vivieron conociendo y recibiendo una bendición de Dios por
lo tanto no les pueden quitar o no necesitan aceptar a Jesús
como su salvador hoy en día, o confesar que Dios vive, porque
ya vienen de creer y saber, entonces está dirigiéndose
a aquellos que ya han creído y han vivido, que de alguna
manera ya saben que Dios existe, y que han vivido tiempos donde
las cosas han sido prosperadas, pero luego llega un tiempo donde
necesitan ser probados, donde el enemigo pide que sean probados
porque mientras estemos viviendo en este mundo terrenal el diablo
siempre va ser el acusador de nuestras almas porque el no quiere
que nadie sea salvo y sabemos que Dios es tres veces justo, Dios
no puede darnos algo así porque si, tenemos que ganarlos,
los milagros de Dios se dan se han dado y se darán, donde
sucederán cosas importantes y totalmente dentro de la esfera
de lo milagroso donde no quepa ningún tipo de explicación
y sean inmediatos, pero algunas veces los milagros de Dios se tardan
y no por eso dejan de ser milagro o dejan de cumplirse.
En este tiempo en que comienza la escasez, la muerte del marido
de ella, es como cuando llegamos a un momento de estar teniendo
las cosas y empezamos en una decadencia espiritual, es como que
nos comenzamos a olvidar un poquito de Dios porque tenemos las cosas,
porque podemos vivir, porque queremos hacer algo por nuestra propia
voluntad, porque comienzan a surgir en nosotros dudas, temores y
olvidos de adoración a Dios y de rendirnos a Dios porque
tenemos todo, pero llega un momento, a eso se refiere la muerte
del profeta, es como de a poquito se va muriendo esa fe verdadera,
se va muriendo esa necesidad de buscar de Dios todos los días
y clamarle y darle las gracias, ya tenemos todo y ya me olvide de
hacer una oración y de clamar a el, va hablando de la muerte,
muere el profeta.
Y cuando muere el profeta, los primeros meses esta todo bien, no
pasa nada, pero cuando comienzan a tener necesidad, aparece gente,
aparecen negocios supuestamente para ellos que les ofrecen para
subsistir pero muchas de ellas son trampas del enemigo para ir atándoles,
ese señor que luego se convierte debido a que les presto
tanto dinero en el dueño de sus vidas, representa la obra
del enemigo, como el enemigo a través de los problemas hace
que a veces nos tengamos que envolver en la desesperación
para ver como hago para conseguir dinero y nos llega el dinero sin
pedir la bendición de Dios, sin decir Dios necesito que me
des, es mas fácil que vengan y me ofrezcan antes que rendirme
nuevamente ante Dios y le diga Dios no tengo nada, necesito que
vuelvas a ser vos quien me ayudes, es como que aparece todo una
relación, el enemigo trata de esa manera de estar comprando
nuestras vidas, pero llega el momento en que comienza a demandar
y a pedir lo que presto y se encuentran con que van a rematar a
sus propios hijos, es como que quieren sacarnos aun las posesiones
nuestra alma, el enemigo comienza a socavar tanto como que trata
de sacarnos aun nuestra fe, porque si Dios existiese no me tendría
que pasar esto,
Bueno si tal vez existió Dios y hubo premios de parte de
el y hubo promesas que se cumplieron pero ahora hay promesas que
no se cumplen, quiere decir que ya Dios ahora no tiene mas nada
que ver con nosotros y esta pidiendo nuestra propia vida y nuestra
alma al enemigo, le estamos debiendo demasiado y Dios es como que
no se acuerda de nosotros, esta mujer podía entregar a sus
hijos y dejarse morir.
Hay personas que se dejan morir dentro de todo ese problema que
es grande, todo lo que es el problema económico para nuestras
para este mundo es terrible, y lo que trata de hacer el enemigo
es ir debilitándonos presionándonos y sacando las
cosas que tenemos y va enflaqueciéndonos y muriendo, se va
cobrando con nuestros hijos, nuestros hijos que son? son las bendiciones,
los conocimientos, las cosas que hemos visto de Dios, es como que
cada día nos va robando aquel recuerdo lindo de cuando Dios
me bendijo con una sanidad o me proveyó de dinero, va robando
nuestros hijos, nuestro espíritu, nuestro interior, va minando
nuestra fe para hacernos cada vez más flacos y débiles
como para que no tengamos fuerza para levantar nuestras manos y
clamar a Dios y pedirle Dios, por favor ayúdanos, yo creo
en ti, yo me acuerdo, va borrando en otras palabras los recuerdos
del altísimo, va cobrándose nuestros hijos, todo lo
que Dios nos ha dado.
En esas circunstancias la mujer sabe que hay alguien que puede ayudarle
y se acerca a Eliseo el padre de los profetas y le dice. Mira lo
que me esta sucediendo, él le dice y que quieres que haga,
pero no espera la respuesta porque él sabe lo que necesita,
solo necesita que ella se acerque y le pida, ella no contesta y
el no le deja tiempo a contestar, el le dice, que tenes en tu casa,
y otra vez lo mismo como diciendo bueno, me acerco a Dios para que
me bendiga y Dios en vez de decirme, no te preocupes yo te voy bendecir
yo te voy a dar, me pregunta que tenes, si sabes que no tengo nada
dice ella.
Siempre tenemos algo para ofrecerle a Dios, siempre hay algo dentro
de nosotros y a veces hay un pequeño recurso material todavía
pero fundamentalmente habla de que ella tenia un frasquito con aceite,
siempre hay un poquito de la unción de Dios, del Espíritu
Santo de Dios dentro nuestro todavía, en algún rincón
de nuestra casa queda algo de todo ese fuego que existió
de todo ese recuerdo del altísimo.
Entonces Eliseo le dice, pide a tus vecinos, y para ella siendo
una mujer que había tenido todo es como que le crea un poco
de problemas, le da vergüenza tener que pedirle a sus vecinos
vasijas usadas que estén vacías para llenar con aceite,
pero sale ella y sus hijos a buscarlas, vuelve a usar a su pequeña
fe, vuelve a recurrir a los recuerdos del altísimo de las
bendiciones, los pone en marcha y trata de ir consiguiendo las cosas
que se le pide, el profeta podría hacer de que ella dispusiera
del dinero en ese mismo momento o Dios podía a través
de el hacer ese milagro, pero Dios quiere que ella se gane todas
estas cosas para poder triunfar y ganarle al enemigo, no dentro
de la maldad de Dios o porque Dios quiere que nos esforcemos completamente
sino porque debe rendir cuenta ante el universo y poder como se
diría en criollo taparle la boca al enemigo para que no vuelva
a molestar, por eso le dice, algo vas a tener que hacer vos, vas
a tener que salir a buscar los enseres donde vamos a tener que guardar
las cosas, pero ya le anticipa, cuando juntes todo esto vas a comenzar
a volcar el aceite en todas las vasijas, entonces mientras tanto
le manda un trabajo y le da una promesa, el trabajo tiene que cumplirlo
y a veces Dios dice tienes que hacer una oración etc, el
te dice, yo te voy a dar tal cosa, mientras tanto debes hacer esto
o aquello y todo eso que hacemos lo tenemos que hacer en fe creyendo
que después cuando tengamos todo los elementos el aceite
va alcanzar para llenar todas las vasijas, pero es un acto de fe
para poder crecer, esta mujer era la mujer de un profeta y ella
necesitaba erigirse, cuando se moría el profeta, la mujer
y sus hijos recibían la herencia espiritual del profeta para
seguir haciendo que los demás crezcan, o sea que había
aparte una bendición espiritual que tenia que llegar, y para
que eso llegase necesitaba otra vez reforzar su fe y creer totalmente
en que Dios era el que podía hacer, y por mas que antes había
vivido una vida de bendición pero un poco regalada de parte
de Dios ahora necesitaba una experiencia mas directa para poder
transmitir a los otros, porque ahora se iba venir el tiempo en que
su testimonio iba a tener que ser sobre la base de su fe, antes
había recibido regalos porque su marido era el profeta, había
sido más fácil, si bien también tuvieron momentos
difíciles cuando los corrían de distintos lugares
y muchos fueron asesinados. Pero ahora era distinto, ahora ella
necesitaba experimentar un toque real con la fe, ella y sus propios
hijos, su propia creencia necesitaba ser agrandada aun más,
juntar mucha mas experiencia en cuanto a la relación con
el padre Dios con las bendiciones que podían venir.
Y junta las vasijas que pide a sus vecinos y a partir de allí
comienza el milagro, claro que no comienza automáticamente
de que se llenan todo los tarros no, tiene que ir echando un poquito
en cada uno pero echa en uno y se llena, bueno puede ser porque
el frasco era chico dice ella y yo tenia un poco de aceite, bueno
echo en el segundo y pongo y se llena, bueno todavía había
para otro mas, pero ahora el tercero o del cuarto cada vez seguía
echando y seguían llenándose hasta que comienza a
darse cuanta que es un milagro lo que esta sucediendo, que es la
mano especifica de Dios y la bendición comienza a fluir mucho
mas, el aceite reboza hasta que llena todo, el Espiritu Santo comienza
a ministrar de tal manera la gracia era abundante, estamos hablando
de las bendiciones espirituales y materiales que comienzan a sobreabundar
al punto que como lo cuenta la Tora, devuelven a sus vecinos que
le prestaron esas vasijas, dan una vasija llena de aceite para cada
uno que a su vez eran vasijas benditas, porque era un aceite bendito,
los vecinos quedan admirados diciendo, le dimos un tarro que no
usábamos y nos devolvió uno lleno de aceite.
Eso hace que todo sus vecinos cambien la mirada sobre ellos, y luego
todavía viene lo mejor, Eliseo le dice, ahora vende lo que
tienes y alcanza para que sus hijos no sean entregados al enemigo
y el enemigo se tiene que ir porque no pueden hacer mas nada, ya
no le corresponde nada, esos hijos a su vez crecen y tienen una
fe terrible y el dinero llega en abundancia en prosperidad, y ella
se erige allí con una escuela de profetas y se convierte
un poco en la madre de otros profetas donde comienza a predicarles
y enseñarles acerca de algo que había pasado en su
vida ya, como en determinado momento también Job dice, antes
de oído te había oído, pero ahora mis ojos
te ven.
De la misma manera llega esa bendición para cada uno de nosotros,
y a veces pareciera ser que Dios nos pide cosas que son imposibles
para bendecirnos, no es que Dios no conozca nuestra situación,
pero él quiere llevarnos a esa confianza mas plena, a esa
entrega con él, a que juntemos todas nuestras vasijas y si
es necesario pidamos a nuestros vecinos para que sean llenas con
el poquitito aceite que hay dentro nuestro, y si Eliseo le dice
eso es porque sabia que había un poco aunque sea de aceite
en su casa y Dios sabe que en nuestras vidas hay suficiente poder
del espíritu santo y suficiente aceite como para llenar y
correr en abundancia y darnos toda esa prosperidad y esa bendición,
tal vez por momentos nos sentimos mal y si el enemigo consigue debilitarnos
en lo material y hacernos pensar, y decimos no tenemos nada y tengo
a mis acreedores que nos piden lo prestado, y por ahí preferimos
bajar la guardia y nos alejamos de Dios.
Pero es el momento de despertarse y decir, yo sé que tengo
un poquito de aceite todavía y el milagro se puede lograr.
Muchas veces Dios nos ha dado todo y sufrimos circunstancia pero
vino todo así de arriba sin sufrir demasiando, recibimos
bendiciones de Él, y llegado el momento el enemigo le dice,
pero le diste todo, vamos a empezar a sacarles las cosas y a endeudarlos
y veremos como sigue toda esta historia, y luego entonces comienza
a reclamar hasta nuestros hijos, hasta los recuerdo trata de borrarnos,
y es como que nos olvidamos que una vez paso tal cosa y Dios nos
proveyó y que en otro momento hizo tal cosa.
Pero desde el momento que nos acercamos al profeta y nos volvemos
a Dios diciendo, Dios yo te amo y quiero seguirte, nada mas te pido
que me ayudes en esta circunstancia, nuestros hijos van a comenzar
a cobrar vida nuevamente, cada recuerdo va a volver a nuestra mente,
cada vez la fe se va ir haciendo mas fuerte porque vamos a ir viendo
y constatando realidades de hace mucho tiempo tanto espirituales
como materiales, eso va a fortalecer a que podamos ir aumentando
vasijas y llenemos mucho mas lugares en fe diciendo voy a tener
esto u lo otro y mirar el poquito de aceite que tengo y decir, esto
va alcanzar para que sobreabunde y para que tengamos mucho mas de
lo que estábamos esperando, y la bendición va a venir
y vamos a llenar y vamos a poder devolver a aquellos que les hemos
sacado o pedido, mientras tanto en este momento estamos juntando
elementos, estamos juntando las vasijas donde vamos a poner el aceite,
si juntamos pocas vasijas vamos a tener poco aceite, si juntamos
muchas vasijas tendremos mucho aceite, sin temor de decir al vecino
que nos preste y no dejarnos envolver por la duda o el miedo, ella
siguió adelante, no le quedaba otra alternativa y llego el
momento de volcar el aceite en las vasijas y vamos a ir viendo que
el aceite no va menguar sino que va ir en aumento y vamos a volver
a comprar todas nuestras posesiones y todos nuestros hijos van a
volver a crecer y vamos a tener mucho mas hijos todavía,
mucha mas experiencia, no vamos a dejar que el diablo termine de
robar esos recuerdos porque es lo que quiere hacer con muchas personas
y ha hecho con otras, por eso el salmista decía, traeré
a la memoria los recuerdos del Altísimo, es bueno recordar,
en las noches cuando me acuesto o cuando estoy solo, en medio del
dolor o de las preguntas que nos hacemos de cómo sigue todo
esto, traer a nuestra mente los recuerdos de las bendiciones de
Dios y decirnos, me acuerdo aquella vez cuando no tenia o cuando
podía hacer tal cosa y gastar el dinero que tenia o salir
de paseo, llenarnos de esos pequeños recuerdos, alimentar
a nuestros hijos para que tengan la fe y la fuerza para juntar vasijas,
la mujer sale a juntar, pero también sus hijos, y si nuestros
hijos están muy débiles no tienen la fuerza para juntar
las vasijas, son en esos lugares donde vamos a ir echando el aceite
y la bendición va a venir a pleno y vamos a abrir nuestra
propia escuela de profetas sobre la base de fe, a experiencias propias
y la misma gente al ver que otra vez hemos surgido de la nada y
que ahora tenemos todo, se abran de acercar a nosotros y habremos
de tener misericordia de ellos y les ayudaremos no solo en lo espiritual
sino también en lo material. Ese va ser el pacto nuestro
para con Dios, Dios danos, lo necesitamos pero también te
prometemos que vamos a ayudar al que lo necesite